
Con motivo del 65º aniversario del atentado a Hiroshima, cientos de grullas de papel fueron colgadas ayer en la Plaza Grigera. En ese marco, ciento de chicos y adolescentes de los Centros de Promoción Integral de la Infancia (CPII) de Lomas participaron de la emotiva actividad que fue organizada por la Dirección Municipal de Formación Integral de la Secretaría de Desarrollo Social.
Cientos de chicos y adolescentes de los Centros de Promoción Integral de la Infancia (CPII) de Lomas participaron ayer de la jornada “Las Grullas de Papel”, que llama a recordar el 65º aniversario del atentado a Hiroshima.
En tanto, las grullas fueron colgadas en la Plaza Grigera, como símbolo de la no violencia.
En ese marco, la emotiva jornada se prolongó durante más de una hora y los participantes aportaron sus trabajos para la exposición que apunta a “generar un cambio de actitud para una vida basada en la coherencia”.
“En esta fecha se recuerda el estallido la bomba en la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945, un hecho oscuro en la historia del ser humano.
Muchas veces nos enfrentamos a situaciones difíciles que no elegimos, pero otras cosas sí las podemos elegir y hay que trabajar en eso”, indicó Javier Lento, Director de la Dirección de Formación Integral, en diálogo con este medio.
Por otra parte, el momento más emotivo de la mañana fue cuando los chicos se sumaron para cantar “Celebra la Vida”, de Axel Fernando.
“No podríamos estar más orgullosos de participar de esta actividad.
Nos emociona poder contribuir con una causa tan noble, como es la de intentar revertir la violencia que rodea al mundo. Esperamos haber dejado una huella en los vecinos”, manifestaron los organizadores, en diálogo con los medios.
Asimismo, los chicos también se manifestaron sobre la iniciativa. "Aprendí a hacer grullas en el colegio y se lo conté a toda mi familia y amigos. Todos me ayudaron mucho y hablamos sobre lo importante que es la paz. También entendí que los pequeños gestos son los que cuentan", afirmó Luciana.
En ese contexto, las mil grullas de origami forman parte de una antigua leyenda japonesa, que otorgará un deseo a quien lleve adelante la hazaña.
Los origami se han vuelto un símbolo de paz, debido a la historia de Sadako Sasaki, una pequeña niña japonesa que deseó curarse de su enfermedad producida por la radiación de una bomba atómica.
Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki fueron ataques nucleares ordenados por Estados Unidos de América contra el Imperio del Japón.
Los ataques se efectuaron el 6 y el 9 de agosto de 1945, y pusieron el punto final a la Segunda Guerra Mundial. El arma nuclear Little Boy fue soltada sobre Hiroshima, seguida por la detonación de la bomba Fat Man, tres días después sobre Nagasaki.
Se estima que hacia finales de 1945 las bombas habían matado a 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, aunque sólo la mitad había fallecido los días de los bombardeos
. Entre las víctimas, del 15 al 20% murieron por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación.
Hasta la fecha estos bombardeos constituyen los únicos ataques nucleares de la historia.